Barranquismo en Asturias

Barranquismo… Estás loca? Estás loca ¡¡¡Estás loca!!!

Estas fueron las diferentes reacciones de mi familia y amigos cuando les dije que me iba a descender un barranco este fin de semana. Pues, no sé por qué lo dicen. No me lo parece.  A mis años… Qué? A ver si por haber superado los 40 una no va a poder hacer éstas y otras muchas cosas.

Otros me han preguntado que qué trato de demostrar. Pues mira, ante esa cuestión sí que he utilizado el tópico de los años… A estas alturas, la verdad, no siento la necesidad de demostrar nada a nadie. Bueno, para ser exactos, sí, a mí misma, únicamente. Y eso es lo que hago, demostrarme que las limitaciones nos las creamos nosotros, nuestra mente es terrible, pero podemos dominarla. Y estoy convencida de que querer es poder. Elena rapelando una cascada, turismo activo, cudillero, asturias, casa rural la casa del campoCómo decir que no… Si es que la propuesta resultaba irresistible. Uno de los más destacados “Guardianes del Paraíso” me invita a acompañarles este sábado: descenso de un cañón bastante desconocido, pero muy atractivo por su frondosa vegetación, el del Arroyo de Busmarzo, que limita los Concejos de Valdés y de Cudillero. Iremos guiados por la Empresa de turismo activo Cadventur y acompañados por un equipo de la Revista Evasión Tv, que grabará toda la aventura _me dice_. No me lo pienso y digo: sí, ¡voy!

Luego, en reposo, casi me dan ganas de echarme atrás, pensando sobre todo que soy muy friolera y mojarme en un río como que no me hace mucha ilusión, y otra, que podría retrasar al grupo. Pero algo dentro de mí me impulsaba a ir y allá fui, nada de retroceder.

Como tampoco retrocedimos ni un paso una vez en el barranco. Básicamente porque no había otra opción, más que tirar para adelante, pues una vez que bajas (rapelando) un salto de agua de unos 17 metros, que resbalaba de lo lindo… A ver cómo subes esa vertical, si quisieras huir por el mismo sitio y no seguir hacia los peligros desconocidos 😉

¿Peligros? Ninguno, sinceramente. Puede ser arriesgado, no lo voy a negar, pero yendo con guías profesionales de la talla de Cadrecha y de su amigo Víctor, la verdad es que no corres peligro alguno. Equipados totalmente, vigilados en todo momento, asegurados al máximo, protegidos como niños pequeños y sobre todo apoyados particularmente, es imposible no sentirte seguro.

Porque hubo momentos en los que alguno nos tensábamos ante un pozo demasiado profundo, un salto demasiado alto, una cascada demasiado elevada… O eso nos parecía a nosotros… Pero ¿quién dijo miedo?!

Allí estaban los monitores, uno delante y otro detrás, arriba y/o abajo, pacientemente, soportando con estoicismo y con muchísimo humor el frío que hacía en el agua (porque los neoprenos son buenos, pero del todo del todo no te abrigan), nuestras indecisiones y ayudándonos para darnos confianza y ánimos. grupo, barranquismo, cudillero, asturias, casa rural la casa del campoDesde aquí quiero daros las gracias a todos: a Onofre por brindarme esta oportunidad y a los monitores, Javi y Víctor, por vuestras atenciones. Y a mis otros acompañantes de expedición, Eva, Cenón y David repito lo que ya les dije: ha sido un auténtico placer conoceros y compartir esta experiencia inolvidable con gente tan maja.

¡Totalmente recomendable!

Que quién puede hacer barranquismo: cualquiera. Porque aunque este cañón en concreto igual tiene una aproximación un poco complicada, existen más en Asturias y si comentas con el guía tu nivel de movilidad puede adaptarse a tus circunstancias y buscar lo más adecuado, con más o menos de dificultad.

Deja tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *