Hoy he recibido un correo particularmente agradable, unos clientes que estuvieron hace unos días en la casa del campo2 querían darme una sorpresa y dejar un comentario en un portal de Internet en el que han visto la casa, pero no sabemos por qué éste no se publica. Como me han enviado el comentario y me ha hecho tremenda ilusión, por el detalle en sí y por su contenido, quiero hacerlo público de manera especial. Puesto que es un texto muy bonito, no solo a propósito del alojamiento, sino también de lo que se puede disfrutar en Asturias, incluso con días de aguacero, aquí os lo dejo:
Recientemente hemos tenido la oportunidad de disfrutar tremendamente de un fin de semana entrañable, a pesar del temporal.
Estuvimos con nuestra hija y Mendi (un perro de aguas), en un entorno espectacular, hermoso, y acogedor tanto como sus propias gentes. Desde el momento que llegamos a la casa y Elena nos brindó con su presencia, sentimos que aquello era un poco nuestro (al menos en esos días).
Hablar de ello, implica iterar lo ya escrito, pero queríamos dejar constancia de algo que no hemos llegado a leer todavía:
“Asturias es hermoso gracias a su clima, y desgraciadamente éste nos frena para acudir a su encuentro, y curiosamente el mal tiempo nos permitió el caminar por sitios por los que nadie más que nosotros pisaba, y disfrutar del sonido puro de la naturaleza, de nuestras risas y confesiones, y finalmente regresar al calor del hogar que nos ofreció la casa de cuento de Elena, una preciosa casa, con todo tipo de detalles, cuidada, acogedora, decorada como si nosotros lo hubiéramos elegido….”
Nunca olvidaremos el sonido de aquel inmenso aguacero, protegidos en aquel remanso de paz, TU CASA, ….GRACIAS ELENA.
Esta mañana, me ha llamado mi padre, el cual tiene mucho sentido del humor y de la ironía, para recomendarme que no saliese hoy a la calle.
_Y si lo haces, hija, mete, por favor, unas cuantas piedrucas en los bolsillos, porque con lo “ruina” que tú eres te puede llevar el viento. Porque ya sabrás que hoy llega “Petra, una “Ciclogenesis explosiva”, no?
_Sí, sí, ya lo había oído y leído, y todo… Es el tema del día. ¿Quién no se ha enterado?
Tiene gracia la cosa, la verdad. Cuando era pequeña llovía muchísimo, incluso en verano (nos pasábamos semanas con las katiuskas puestas y mojándonos como pitinos, porque eso sí, en casa no quedábamos ni atados, con todo lo que se podía hacer estando de vacaciones y con los amigos en el pueblo de veraneo. Hoy por hoy, llueve unos cuantos días seguidos tras un periodo de preocupante sequía que veníamos padeciendo durante meses (de invierno, además) y ya nos lamentamos y ponemos en alerta “de algún color” por riesgo de inundaciones.
Y otro tanto ocurre con el viento, sopla un poco más fuerte de la cuenta o, se prevee que vaya a hacerlo (porque luego las previsiones…) y ya saltan las alarmas: ¡¡preparados todos para la bomba meteorológica!!
¡Qué suerte hemos tenido que no nos ha llevado por delante! Al menos, en Cudillero, reina la calma. ¿Será que no estamos en el Norte de España? O será demasiado alarmismo y bastante sensacionalismo, al margen de que en algunos lugares sí que haya habido fuertes ráfagas de viento.
Resulta sino divertido, al menos entretenido, hay que reconocerlo. Hemos tenido un tema de conversación diferente, aparcando un poco elefantes, desfalcos, cifras y demás aspectos negativos. Ha hecho un estupendo día, con rachas de viento sí, pero he ido de paseo sin la carga de piedras recomendada y he vuelto sana y salva. Llamaré a mi padre para que esté tranquilo.
Se acerca el 23 de abril, fecha que los libreros han elegido para celebrar el día Internacional del Libro, haciéndola coincidir, más o menos, con la conmemoración de la muerte de dos escritores universalmente famosos, nuestro D. Miguel de Cervantes y D. William Shakespeare.
Claramente es un acontecimiento económico y tendrá sus detractores, aunque en el fondo de lo que se trata es de fomentar la lectura y con ella la cultura. Yo, sigo en mi tónica, defendiendo este tipo de celebraciones, por el mero hecho de festejar que cada día es diferente al precedente y al sucesivo. Cada cual que lo celebre como buenamente pueda y quiera o, que no lo celebre…
Sería interesante considerar que no hay por qué gastar. Una idea alternativa es intercambiar un libro con algún amigo, por ejemplo.
Otra buena propuesta es la que tenemos en La casa del Campo: “la búsqueda del tesoro“. Y el tesoro escondido en esta ocasión no puede ser otro que un libro.
Así que ya lo sabes, si quieres celebrar el día internacional del libro de una manera diferente, pero eso sí haciéndote con un nuevo libro para tu biblioteca particular, ven durante el mes de abril a nuestras casas rurales y te daremos las pistas para hallar ese preciado tesoro.
Alguna vez he llegado a pensar si estaré obnubilada. A lo mejor me gusta tanto Asturias que lo veo todo guapo sin serlo. Pero no. Luego vienen los clientes y hablando con ellos acaban todos diciendo lo mismo: tenéis una Región maravillosa, todo es hermoso, qué cantidad de lugares admirables. ¡Asturias, qué guapina ye!
Y me reafirmo en mi creencia: qué sí que es verdad, que en Asturias hay un montón de sitios espectaculares objetivamente hablando y desde el corazón, no os digo nada, porque además de mirarla, nuestra tierra hay que sentirla.
Nuestras tradiciones, gastronomía, fiestas, cultura, gentes, además de nuestros paisajes tienen personalidad propia y autenticidad. Podemos compartir elementos comunes con los vecinos (cántabros, gallegos, vascos) o con pueblos no tan cercanos (irlandeses), pero gozamos de una esencia única y particular.
Tratar de ponerlo en palabras es difícil y casi estéril, porque las esencias y las experiencias de verdad hemos de sentirlas en el interior de cada uno de nosotros y percibirlas a través de los sentidos propios, no vale de mucho que otro te las describa.
Por ello, ¡Asturias, destino con alma, tienes que vivirla!
Mientras vas viniendo, comparto contigo este vídeo de Os Teixois, uno de esos rincones que te llegan al corazón.
Propuestas para entretenerse esta semana santa (2012) en Asturias, desde lo religioso a lo lúdico, pasando por lo gastronómico, bajo el paraguas de la tradición.
La Semana Santa, asociada tradicionalmente a celebraciones piadosas, pasión y abstinencia, cada vez se desacraliza más; sigue habiendo mucha gente creyente que acude a procesiones y actos litúrgicos con devoción, pero hay una gran mayoría de público profano que asiste a estas ceremonias religiosas por su carácter espectacular y folklórico.
En Asturias, al igual que en la mayoría de pueblos de otras partes de España, se celebra en casi todas las parroquias, unas con más aceptación de público que otras; pero lasProcesiones que tienen más tradición son las de Avilés, declaradas de Interés Turístico y la del “Nazareno” el Jueves Santo en Luarca.
Si además quieres aprovechar la semana como se viene haciendo en los últimos tiempos, es la ocasión perfecta para asistir a Mercadillos Artesanales y comprar productos de la tierra además de artesanía popular, pues se realizan en muchos lugares, en Taramundi, San Tirso de Abres, Pola de Siero, Colunga y Gijón, entre otros.
Y no nos olvidemos del aspecto gastronómico, es un momento en el que coinciden diferentes Jornadas en muchos puntos de nuestra geografía; así en Muros de Nalón, ya es el vigésimo sexto año que se celebran, tendremos Las Jornadas del Pixín (rape).
Mi recomendación es comer en alguno de los restaurantes abajo mencionados y luego dar un tranquilo paseo por los pueblos del entorno del Nalón, Muros y S. Esteban.
Restaurantes participantes: Casa Zoilo, La Xana del Caballar y el Hotel Playa de Las Llanas, de Muros de Nalón; el Antiguo Molinillo, Puerto Norte y Puerto Chico, de San Esteban. Todos tienen un menú a base de platos elaborados con pixín, postres, pan y vino, por 30 euros. En la tasca Nuevo Bar Muros (de Muros) y el Restaurante Bar Faro Norte (de San Esteban) habrá pinchos y tapas, entre 2 y 12 euros.
También debemos tener presentes las actividades deportivas, entre las que destaca en Tapia de Casariego la prueba abierta Internacional con motivo delXXI Campeonato de Surf, que se viene celebrando en la playa de los Campos de esta localidad.
Para consultar horarios y más actividades podéis visitar la página de AsturiasDeFiesta.
Hace un par de días compartí en Facebook un vídeo de Cudillero y alguien bromeó diciéndome que tenía que subir uno de las calles de Lamuño. Me hizo gracia y dije: por qué no.
En realidad, en Lamuño no tenemos calles. Bueno, sí, una, y con nombre y todo. Podéis comprobarlo:
Lo demás son caminos, caleyas y senderos. “Caleya” en asturiano viene siendo lo mismo que camino, pero sin asfaltar, y suele ser más estrecha que éste (no pasaría un coche).
Pues así es, en Lamuño tienen nombre las fincas, por ejemplo las Condoscas o las Pedregosas; las casas: Touxo, La China, Celsa, etcétera; y por supuesto los barrios, como La Tejera, La Caleona o El Campo y muchos otros, ya que el pueblo está virtualmente dividido en zonas. Pero que nadie piense que están escritos en alguna placa, no, aquí todos los conocemos, es algo que se mantiene por transmisión oral.
De manera que los nuevos repartidores de mensajería rápida se vuelven locos para dar con el destinatario del envío… Porque la cosa es aún más complicada de lo que parece. Cuando paran y te preguntan: ¿Conoces a Fulanito de Tal? Tú ni te das cuenta, porque Fulanitos hay varios y el “de Tal” ni te suena, pues otra característica muy buena del pueblo es que aquí a los hombres se les conoce por sus esposas, así todos sabemos quiénes son Juan el de Marité, Kike el de Belén o Tino el de Rita. Y los apellidos de éstos pocos los saben… ¿A quién le importa?, solo al mensajero, que además tiene prisa
Pero con calles o sin ellas y con nombres en carteles o sin ellos, Lamuño es un tranquilo pueblo muy apreciado por quienes vivimos en él y por aquellos que lo visitan; son de admirar sus cuidadas fincas, considerables los servicios que ofrece para tratarse de una aldea y muy valorada la proximidad a varias de las playas más bonitas de Cudillero (por no decir de Asturias), Oleiros y La Concha de Artedo. Si creéis que me ciega la pasión, lo mejor es que vengáis a verificar mis declaraciones… Os espero!
Hoy hemos hecho una ruta espectacular, a través del bosque de hayas de la Biescona, casi mágico, guiados por Juancho Aspra. El punto de partida es uno de los sitios que más me gustan de Asturias, el mirador del Fitu, desde el que se puede admirar gran parte de la costa cantábrica, la sierra del Sueve y hasta los Picos de Europa.
Los hayedos por sus necesidades climáticas se encuentran a gran altura, éste de la Biescona es el más bajo de la Península Ibérica, gracias al microclima que genera la sierra que lo alberga, la del Sueve. Las hayas con su follaje hacen que no exista sotobosque; los que sí prosperan espectacularmente son los musgos y líquenes, algunos muy estudiados por su rareza, pues solo sobreviven en espacios libres de toda contaminación ambiental, humana y animal… Otro factor que hace de este lugar un espacio natural único, que hay que conocer y aspirar
Podéis haceros una idea gracias a este vídeo, pero lo auténtico es recorrerlo y sentirlo. Hacerlo de la mano de un experto como es Juancho Aspra enriquece muchísimo la vivencia, pues te hace fijarte en detalles que por toda la abundancia de los mismos que hay posiblemente se te pasarían desapercibidos; además de mostrarte diversas plantas, árboles y curiosidades del bosque, que para empezar uno no sabría ni nombrar. Todo un lujo de ruta y de guía.
Nota: he encontrado en diferentes sitios Viescona y Biescona, con “v” y con “b”, no sé si alguna es más correcta que otra, lo único que tengo claro es que la ruta a través de este bosque es indescriptible y no dejaré de recomendarla por el hecho de no saber escribirlo.
Más o menos, todos los segundos fines de semana de cada mes se congrega en la Plaza Mayor de Gijón un grupo bastante nutrido y bien representativo de artesanos y algunos agricultores asturianos, para mostrarnos su producción más reciente y tratar de vender sus frutos en el conocido ‘Mercado Ecológico y Artesano‘ .
Nos hemos acercado hasta allí, porque desde Cudillero hay unos 50km nada más y nos apetecía saludar a Javier, propietario del taller Cachupín, que decora madreñas, además de pintar fenomenal, y nos había hecho un favor sin conocernos.
Estos mercados son encantadores, los puestos están decorados con mimo y presentan los productos con mucho gusto. Puedes encontrar un poco de todo, desde joyas de plata y cuero, adornadas con azabache o quiastolita, hasta mermeladas, quesos, chorizos y morcillas, jabones y ambientadores naturales, juguetes de madera, mantas de pura lana, pasando por panes y bollos de todo tipo, dibujos artísticos o verduras del campo ecológico cercano, de esas que da gusto comerlas porque tienen auténtico sabor.
Es muy agradable dar un paseo entre los tenderetes y charlar con los agricultores y los artesanos.
Y posteriormente, es delicioso saborear tranquilamente en casa ese pan de escanda reciente, acompañado de un queso fresco y un poco de mermelada de manzana y menta.
¿A qué se os están despertando las ganas?
Podéis haceros una idea gracias a ESTE VÍDEO del Mercado, pero mi recomendación es que vayáis un día hasta Gijón y además del mercado disfrutéis de su playa y sus muchos encantos. El título de la música del vídeo es “A perfect saturday”, así puede ser vuestro día si os decidís a salir y conocer estos y otros rincones de Asturias.
¡Qué riqueza la del español! o castellano, pues digamos que hablo de la lengua… Me maravilla el poder de la palabra y todas las nociones, sentimientos y conocimientos que podemos comunicar gracias a ella.
Otro tanto (sin pretender entrar en debate sobre la “Oficialidá” y sin establecer comparaciones, que son odiosas) sucede con el asturiano y su extenso vocabulario.
Ayer, gracias al blog de Ana aprendí que el “boroncho” de toda la vida, que comemos en el occidente de Asturias, ese que se hace con sangre de cerdo, cebolla, tocino y harina de maíz es, básicamente, el mismo manjar que en otras zonas de nuestra tierrina se denomina “emberzau” o “pantrucu “.
No se puede perder toda esta variedad lingüística, ni esta riqueza gastronómica, por supuesto. Lo ideal es apostar por la Cultura (con mayúsculas, sí) y lo que ella implica de pluralidad, respeto por las tradiciones y por los demás, y cómo no, unas normas básicas de puntuación y ortografía, porque sin ellas _no nos llamemos a engaño_ no es posible que nos entendamos bien.
Como ejemplo, algo tan sencillo como que Juan, María, Pepe, el hijo de María, y yo nos vamos de casa rural.
Puede complicarse, pues solo una coma hace que la señora del alojamiento sepa que somos 4 (conmigo) los que vamos a su casa, y no 5…
Fundamental en todo esto, como en la vida en general, es tener ganas de entenderse, por supuesto, sea en la lengua que sea.