Desde pequeña me encanta leer cuentos y sobre todo escucharlos; adoro los cuentacuentos, los que se ganan la vida relatando historias inventadas, parábolas, y también esos otros que se la ganan alegrándole la vida a los demás. Porque te la alegran contagiándote sus buenas vibraciones. Esas personas Únicas, que con su excepcional profesionalidad, con su Magia y su don de la palabra te llegan a Seducir y te Inspiran.
En mi vida he conocido unas cuantas, recuerdo con afecto especial a Peláez (profesor de Hª de la literatura Medieval en Oviedo). Están Viri (del Llar de Viri, de la que hablaba ayer en otro espacio), Paulino (Mago Mayor del reino de Malleza, desde su reducto de Al Son del Indiano), Hugo (que acabó llevándome al altar… Eso lo dice todo!) y Daniel (de Coontigo, que está con nosotros como #yenatural creando Relatos de futuro). Y en el mundo 2.0: Jimmy Pons, VÃctor Küppers y Sergio Fernández, entre otros (Emilio Duró, Ferrán Fisas, José Luis Pastor, etc. A los que podéis ver en Internet y juzgar por vosotros mismos).
Son virtuosos realizando su trabajo. Es un gusto escucharlos. Son estimulantes, te transmiten entusiasmo y resulta muy reconfortante estar rodeado de este tipo de personas. ¿A que s�
Hablando de cuentos, voy a contaros uno; parece un momento oportuno para ello:
Una joven se quejaba a su madre de las adversidades a las que tenÃa que enfrentarse en su vida. No sabÃa cómo seguir adelante y querÃa rendirse.
-Estoy cansada de luchar para abrirme camino. Parece que en cuanto soluciono un problema aparece otro.
La madre como respuesta la llevó a la cocina, llenó 3 ollas de agua, las colocó en el fuego y fue echando en una zanahorias, en otra huevos y en la tercera café. Dejó que hirvieran. Pasados unos minutos apagó los quemadores y empezó a sacar los ingredientes añadidos al agua.
-Dime lo que ves _le dijo a su hija_
-Zanahorias, huevos y café _respondió ésta_
La madre le pidió que tocara esos ingredientes y que probara el café.
-¿Qué quieres decir con esto, mamá?
Su madre le explicó que los tres alimentos habÃan sufrido la misma adversidad, agua hirviendo, pero que cada uno habÃa reaccionado de una manera. La zanahoria habÃa partido siendo fuerte, dura e intransigente; sin embargo, después de pasar por el agua hirviendo, se ablandó y debilitó. El huevo habÃa sido muy frágil, con la cáscara protegÃa el lÃquido del interior, pero tras pasar por el agua hirviendo se habÃa endurecido por dentro. Los granos de café, en cambio, eran únicos, ya que tras pasar por el agua hirviendo habÃan llegado a transformar dicha agua.
No hace falta que escriba la moraleja, verdad?
[El cuento lo leà en un libro de W.W. Dyer, no tengo claro si él es el autor.]
El Espantayu Casa rural
14/07/2012 a las 13:32Cuando te has puesto a nombrar a “Esas personas Únicas, que con su excepcional profesionalidad, con su Magia y su don de la palabra te llegan a Seducir y te Inspiran” se te ha olvidado incluir tu nombre en la lista aunque se que tu excepcional modestia te lo impide,tu eres una de esas personas Elena! un fuerte abrazo.
Patri
14/07/2012 a las 14:51De todos los post que has escrito este me ha llegado mucho. Me encantó, gracias por recordarnos estas cosas, en estos tiempos que corren a veces te apetece hacer lo de la chica. Gracias!!
Elena Rico
14/07/2012 a las 15:31Juan Carlos, no sé qué decir…
Muchas gracias por tus palabras y por el alto concepto que tienes de mÃ. Si de verdad me consideras asà me alegro muchÃsimo, es muy agradable resultar inspiradora para alguien.
La admiración es mutua y el cariño también.
Otro fuerte abrazo para ti (vosotros).
Elena Rico
14/07/2012 a las 15:37SabÃa que te gustarÃa, Patri, lo que no sabÃa es si lo llegarÃas a leer en plena temporada…
Realmente es un momento oportuno para leer estas cosas y dejar que nos lleguen y nos calen. Podemos cambiar las cosas, seguro, solo hay que cambiar el enfoque y dejarnos fluir (como dicen algunos), la resistencia nos debilita, la flexibilidad nos fortalece.
Gracias por pasarte por aquà y por compartirlo.
Un abrazo